martes, 14 de agosto de 2012

De Curicó a Hualañé


En abril de 1912 se verifico la inauguración del ferrocarril de Curicó a Hualañé.
A las siete y media de la mañana partió de la Estación Central de los ferrocarriles la numerosa comitiva de que formaban parte el Director de Obras Públicas y altos empleados del Ministerio de Industria y del ramo de Ferrocarriles. En Rancagua se agrego el secretario de la Intendencia de Curicó, señor Alberto Arriagada.
A la llegada a esta ciudad, esperaban en la estación el señor Intendente de la Provincia y varios otros funcionarios de importancia. La banda del regimiento Dragones saludo el arribo con entusiastas tocatas.
Después de un buen almuerzo en Curicó, la comitiva continúo el trayecto por la línea inaugurada en un tren especial convenientemente adornado.


Tiene la vía sesenta y cinco kilómetros de largo bordeando casi todo su trayecto el rio Mataquito. La trocha angosta como la de casi todos los ferrocarriles transversales del país, ha necesitado sin embargo, a causa de las dificultades del terreno, numerosas obras de arte, seis puentes metálicos de importancia, etc.
Tiene siete estaciones y servirá de primordial factor de progreso a esta importante región agrícola y minera.
Las obras, que importan dos millones quinientos mil pesos oro de 18 peniques, han sido entregadas seis meses antes del plazo fijado en el contrato. Además, los contratistas han regalado para la explotación el material que se empleo en la construcción, compuesto de cinco locomotoras, veinte carros planos y quince carros lastreros de volcar.


Se ha iniciado ya la explotación de la línea por cuenta de la Empresa de los Ferrocarriles. Al efecto se dispone de dos carros de primera y uno de tercera clase.
Terminado el acto, la comitiva regreso a Curicó en donde se le ofreció un esplendido banquete. Se pronunciaron entusiastas discursos.

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